Evolución de las Sociedades Mercantiles en la Hacienda de Pericos

Etiqueta de aguardiente mezcal que producía Peiro Hermanos

Por: Carlos Enrique Rubio Juárez
En Sinaloa la modernización presentó cambios favorables en los ramos de la economía, iniciando por la tradicional actividad minera, pero modificó también la agricultura, comunicaciones, comercio y la industria de transformación.
Cabe mencionar que en el sector agrícola ocurrieron cambios profundos y significativos, ya que la agricultura presenta marcados rasgos capitalistas que caracteriza a la Sinaloa contemporánea.
Las familias Peiro y Retes fueron el eje rector de actividades realizadas en la “Hacienda de Pericos”, también conocida como “Nuestra Señora de las Angustias”, durante el período en cuestión. Su actividad principal fue la agricultura y comercialización de sus productos. Explotando el maguey y posteriormente el henequén, produciendo respectivamente aguardiente mezcal “El Periqueño” y extracción de ixtle y fibra. Desde luego, la compra-venta de granos, terrenos, fincas, ganadería y fungir como prestamistas les fue muy lucrativo. Sobre la marcha invirtieron el capital acumulado en minería, siendo esta otra de sus grandes actividades. Su producción estaba orientada principalmente en la búsqueda de mercados regional, extra regional y de exportación, potenciaron sus unidades de producción utilizando maquinaria moderna, para su época, aumentando la producción y calidad del producto. Realizaban contratos con el Gobierno del Estado para mejorar la explotación de los recursos naturales, también contrataban mano de obra libre. Es preciso aclarar que el sistema de peones acasillados y la tienda de raya continuaban vigentes. Estos hacendados-empresarios procuraron mejorar los medios de comunicación y transporte, con el fin de hacer más redituable sus negocios, contando con una línea telefónica particular que comunicaba directamente a la Casa de Gobierno y con vía férrea de 4190 metros, particular. Para hacerle frente a los imprevistos o escasez de capital, pedían préstamos a particulares, institucionales nacionales o extranjeras. También se asociaban con otros productores con el mismo fin, incluso hipotecaban sus bienes.
Se puede observar una visión empresarial por dichas familias, que aprovecharon el conocimiento de sus antecesores, y la visión que desarrollaron aprovechando las condiciones imperantes durante el Porfiriato.

SOCIEDAD PEIRO HERMANOS

Antes de enfrascarnos en la sociedad “Peiro Hermanos”, es conveniente mencionar que la hacienda “Nuestra Señora de las Angustias” o de “Los Pericos”, fue fundada por Francisco Peiro Gramón, nativo del Reino de Aragón de la antigua España, posiblemente en 1769, según la tradición familiar. Dedicándose a la agricultura, ganadería, compra venta de terrenos y principalmente al comercio, entre otras actividades. Al morir Francisco, el que continuó al frente de la hacienda fue Estanislao Peiro, hijo mayor, del segundo matrimonio.
El historiador Herberto Sinagawa comenta que la familia Peiro inició la plantación del maguey en 1840, instalando a mediados del siglo XIX una vinatería. En el Archivo General de Notarías del Estado de Sinaloa, se observa que Estanislao aparece finado para 1860, motivo por el cual la viuda, Guadalupe Castro, nombró representante de los bienes familiares a su padre, Matías Castro, estando ella imposibilitada por enfermedad y sus hijos eran menores de edad.
Cuando Inés y Melesio Peiro, hijos del citado matrimonio, alcanzan mayoría de edad, 22 y 18 años respectivamente, formaron en 1869 la sociedad “Peiro Hermanos”, fungiendo como comerciantes y agricultores. La elaboración del aguardiente fue su actividad primaria, siendo su comercialización en Mocorito, principales centros urbanos como Culiacán, Mazatlán y zonas mineras.
Eustaquio Buelna comenta que Sinaloa realizaba algunas exportaciones (1877) al extranjero. Se presume que ésta firma social fue la primera que se organizó y especializó en la producción del aguardiente mezcal, en Sinaloa. La demanda de esta bebida era muy añeja, incluso durante el Porfiriato se importaba de otros estados, por ejemplo: Jalisco.
Para 1884, el distrito que más pagaba impuestos por derecho de patente de bebidas embriagantes era Mocorito con $458,99.00, seguido de Mazatlán $431,31.00. En 1895 “Peiro Hermanos” contaba con cinco alambiques, mientras que de los 136 productores restantes del Estado, que de igual manera pagaron su contribución por número de alambiques, 96 de ellos nada más contaban con un alambique, siendo solo dos productores los que se le acercaban en número, Guillermo V. Lamphar de Aguascaliente, El Fuerte y “Retes y Compañía” de Pericos, Mocorito, ambos con cuatro alambiques de segunda clase.

En la memoria administrativa del Gobernador Francisco Cañedo (1895) se observa que la producción anual era lideriada por “Peiro Hermanos”, e “Inzunza Hermanos” (Hacienda Tres Hermanos), obteniendo una ganancia de $28,000.00 (8000 damajuanas) y $17,500.00, respectivamente, ambos de Mocorito. Controlando estas Casas Comerciales aproximadamente el 43% de la producción aguardentera en el Estado.
Estos empresarios potenciaron sus unidades de producción, logrando con ello aumentar su producción y su calidad mejoró. En la Hacienda de Pericos el aumento de aguardiente es notorio. Con respecto a la calidad de este espirituoso líquido “Peiro Hermanos” obtuvo algunos reconocimientos en certámenes realizados en París, logrando en 1889 un galardón y en 1900 una medalla de bronce, mientras que en Búffalo (1901) obtiene otro galardón. De igual forma como productores de ixtle participaron en París (1900), obteniendo una medalla de plata. Incluso, Southworth maneja que la marca “Mezcal Pericos” es conocida en todo Sinaloa como el mejor mezcal que se fabrica en México, por su pureza y buena calidad.

PEIRO, RETES Y COMPAÑÍA

Las actividades de los Peiro se consolidaban cada vez más por las continuas transacciones comerciales y agro-industriales que realizaban. Así pues, mostrando una visión empresarial formaron una segunda sociedad, en la cual tenían como socio a su primo-cuñado, Guillermo Retes Peiro, casado con Ascensión Peiro. La nueva sociedad sería de carácter mercantil, girando bajo la razón social de “Peiro, Retes y Compañía”, siendo esta sociedad independiente de “Peiro Hermanos”.
La sociedad en cuestión, para 1880, ya estaba en funcionamiento. Esto se corrobora con el inventario de bienes de los cónyuges Ramona Peiro y Encarnación Rosas, donde Ramona aparece como deudora de “Peiro, Retes y Compañía”, por la cantidad de $155.99 cts. Además tenía depositado en moneda de oro $726.00 ,con la misma sociedad.
El tres de marzo de 1883, la sociedad quedó debidamente escriturada. Esto se puede constatar porque en 1888, Inés Peiro, socio administrador, presentó la escritura, ya que otorgaba Poder General al Sr. Manuel Gutiérrez para que represente a la sociedad mercantil. Lo cual indica que “Peiro, Retes y Compañía” estuvo operando sin haberse registrado ante las autoridades competentes.
En la cláusula quinta de la escritura, se resume el carácter de esta sociedad, esto es, los socios indistintamente podrán administrar la compañía, pudiendo usar la firma social para autorizar toda clase de operaciones, negocios y especulaciones mercantiles, practicando judicial y extrajudicialmente los actos que hubiese necesidad de realizar, de igual manera tenían la facultad de nombrar procuradores o apoderados para la reclamación y cobro de créditos, pudiendo proponer demandas o repercusiones en los tribunales. También se observa que su objetivo comprendía la especulación en negocios de comercio, agricultura y transporte de mercancías.
Entre otras de sus actividades se encontraba la compra de terrenos y fincas con todo su contenido, siendo esta una estrategia muy acertada, ya que se apropiaban del inmueble localizado en la parte central de cualquier comunidad, de las casas para sus trabajadores, las tierras más fértiles y las tomas de agua que regaban las tierras cercanas, logrando de esta manera monopolizar terrenos, aguas y negocios mercantiles.
Por otro lado, con la intención de mostrar la calidad de sus productos y posiblemente colocarlos en el extranjero, participan en una exposición realizada en Nueva Orleáns (1885), siendo sus productos un bulto de ixtle, otro de trigo y otro de harina.

REORGANIZACION EN LAS FAMILIAS PEIRO Y RETES

Al morir Guillermo Retes Peiro (1891), la sociedad “Peiro, Retes y Compañía” fue disuelta en 1892. Como ganancia de la liquidación y partición de bienes, la familia Retes recibió la cantidad de $115,000.00.
Cada familia decide formar su Sociedad, por un lado, “Peiro Hermanos”, y por otro “Retes y Compañía”, ubicadas en Pericos con el mismo rubro de actividades. Esta última firma social cambiaría su razón social, en 1895, por “Retes Hermanos”, y a principios del siglo XX se denominaría “Retes Hermanos y Sucesores”, siendo su actividad principal elaborar aguardiente y extraer la fibra de mezcal y henequén, jugando un papel muy importante en la economía sinaloense, aunque su producción no superaba a “Peiro Hermanos”. Pero también la calidad en los productos de “Retes Hermanos” a nivel internacional era reconocido. En 1900 participó en un certamen realizado en París, exponiendo ixtle, harina y aceite de resino, obteniendo dos medallas de bronce, respectivamente.
En el caso de Inés y Melesio Peiro, en 1892 reorganizan la sociedad “Peiro Hermanos”, la cual seguiría funcionando bajo la misma razón social, con un capital de $60,00.00, aportando cada socio $30.000.00. El objetivo de esta sociedad mercantil colectiva sería especular en negocios mercantiles, agrícolas y transporte de mercancías.
Para las dos últimas décadas del siglo XIX, la Hacienda de Pericos, muestra una organización más compleja por ejemplo “Peiro Hermano” moderniza su establecimiento agro-industrial, esto es, introdujeron maquinaria movida por motores de vapor, por ejemplo: alambiques, trapiches, molinos, calderas, bombas, desmenuzadoras, raspadoras y desfibradoras de ixtle y fibra de henequén. Cabe mencionar que la explotación de esta última planta para 1890, empieza a figurar también como actividad primaria en cuanto al mezcal.
De igual forma, esta sociedad fue la primera en organizar la explotación de henequén en Sinaloa y exhortar a los empresarios para el efecto. Desde luego, fueron los principales productores.
La mentalidad empresarial de los Peiro, fue alabada por el Gobernador Francisco Cañedo, en informe rendido ante la XV legislatura del Estado: “Cuentan con buenos elementos de capital y de brazos y de una dirección inteligente y activa, está en vía segura de prosperidad”.
Su visión empresarial es notoria, ya que diversifican sus actividades. En estudio realizado por Mendoza Guerrero y Alarcón Amezquita: La minería en Sinaloa 1890-1910. Se observa que Inés Peiro es dueño de la mina de plata “Los Cuates”, Badiraguato, con un capital estimado en $60,000.00. La cual destacó por el monto de metales preciosos introducidos a la Casa de Moneda de Culiacán, cuyo valor era $35,049.96, ocupando el 5to. Lugar de importancia, superado por los minerales de Yedras, Pánuco, Cosalá y San Lorenzo, esto para el año fiscal de 1889-1900. Desde luego, también procuraron contar con otros socios, por ejemplo: en 1906 los Sres. Peiro, “Retes Hermanos”, solicitaron para sí, y a nombre de sus consocios Irene Salmón y Refugio Sánchez, la ampliación de la mina conocida como “La Esperanza”, ubicada en el Cerro de Tobora, alcaldía de Capirato, sus pintas eran de fierro, cobre, plata y oro, se componía de 20 hectáreas.

SOCIEDAD AGRICOLA

La sociedad “Peiro Hermanos”, constituyeron en 1894 una “Sociedad Agrícola”, en la cual participarían los comuneros de la Hacienda de Pericos. La sociedad tendría una duración de 10 años, su principal objetivo era la explotación y fomento de los terrenos de la mencionada unidad de producción.
Respecto al capital que cada socio introduzca a la sociedad será de acuerdo a la representación que tengan en los mencionados terrenos, por ejemplo: “Peiro Hermanos” tenía una representación de 49.999 M.M %, Inés Peiro 5.357 M.M. %, Melesio Peiro 5.357 M.M. %, mientras que los 13 socios restantes completaban el 100%.
Si un comunero quería vender su representación o alguna fracción, antes de hacerla pública, tenía la obligación de darle preferencia a los socios, y de la misma manera, si hubiera algunas tierras reconocidas como propiedad particular de alguno de los socios, que no hayan tenido como amparo, por lo menos cinco pesos, podían ser poseídas por cualquiera de los socios, siempre y cuando contara con la mayoría de votos.
En la cláusula cuarta, se estipula lo siguiente: el interés común de la sociedad, será administrado por uno de los socios electos en calidad de administrador por la mayoría absoluta en representación de acciones, y durará en su cargo dos años, los fondos de la sociedad serán manejados por otro de los socios, nombrado por la mayoría de votos, con carácter de tesorero., se cuidará que los socios en quienes recaigan dichos nombramientos tengan intereses que perder. Tanto el administrador como el tesorero podrán ser removidos en cualquier tiempo, siempre que sea con acuerdo de la mayoría de los socios.
Obviamente la familia Peiro contaba con la mayoría de representaciones, por lo tanto ellos dirigían dicha sociedad agrícola.

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